Arco Sur

En los alrededores del Distrito Federal surge un nuevo proyecto carretero, denominado Arco Sur, en las inmediaciones de las delegaciones Milpa Alta, Tlalpan, Xochimilco y Magdalena Contreras, que se enlazaría desde Puebla, pasando por la zona sur del DF, para conectarse con el Estado de México y MorelosAlejandro Sánchez Camacho, el vocero del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Asamblea Legislativa, señaló el pasado 30 de julio al diario La Jornada, que de acuerdo con información de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), esta vía sería concesionada a la empresa española OHL que tiene ya adquirido 80 por ciento de los derechos de vía en el tramo correspondiente al estado de Puebla.

Gloría Muñoz Ramírez, en su columna Los de Abajo, del diario mencionado, dijo que según Alonso García Tamés, director general de Banobras, la obra tendrá un costo de 25 mil millones de pesos, de acuerdo con estimaciones preliminares. Según los informes de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), el plan es construir 235 kilómetros de carretera, en una obra que abarca partes del estado de México, Puebla, Morelos y el Distrito Federal, y se otorgaría como concesión individual.

Sánchez Camacho llamó la atención sobre nuevos trazos carreteros de 25 kilómetros que van de la Venta a Topilejo, y una ramal de Atlixco a San Martín Texmelucan, compuesta de cuatro carriles con una longitud de 114 kilómetros de desarrollo. Dijo que el tramo de Topilejo a Chalco será de 51 kilómetros, lo que afectará terrenos comunales y ejidales de la delegación Milpa Alta, porque, además, cruzará la Sierra Chichinautzin, tocará Villa Milpa Alta y entroncará con la carretera. El vocero del PRD señaló que este proyecto, sin embargo, ya encuentra resistencia en Milpa Alta, donde se está gestando un movimiento denominado Zapatista del Sur. Sin embargo, las dimensiones del proyecto requieren de una organización superior que pueda contener el avance del gran capital. Entrevistado por Desinformémonos.org, José Cruz, comunero de Milpa Alta, manifestó su temor de que si la obra se lleva adelante “afectará nuestro territorio, bosques, flora y fauna y dividiría a nuestra comunidad, no sólo geográficamente, sino en la unidad, pues unos estarán en contra o a favor y eso afectará la paz interna”. Cruz dijo que “la construcción de la carretera no sólo afectará a la comunidad nahua en Milpa Alta, sino también a los habitantes del resto del Distrito Federal, ya que los ojos de agua de Xochimilco y Nativitas, que alimentan de agua a gran parte de la ciudad, saldrían perjudicados y se desencadenarían más problemas ecológicos, ya que no habría recargas de mantos acuíferos y este hecho provocaría su hundimiento.” (Ver Gloría Muñoz Sánchez, columna Los de Abajo, La Jornada 30 julio 2011).

El proyecto Arco Sur cerrará la pinza por el Estado de Morelos y el poniente del Estado de México, donde se construye desde el año 2008, pese a la oposición de innumerables grupos y personalidades del medio ecologista, la autopista Lerma–Tres Marías, que vendrá a unir a ambos estados. La autopista, ha señalado reiteradamente la oposición ecologista, pone en riesgo el abasto de agua de 35 millones de personas y un hábitat que alberga 2 por ciento de la biodiversidad mundial. La urbanización juega en estos tiempos un factor fundamental en la absorción del excedente capitalista. Todos estos proyectos, que incluyen a la Supervía del gobierno perredista de Marcelo Ebrard, tienen un común denominador: son expresiones del gran capital por resolver el problema de dónde invertir sus excedentes para generar más ganancias. Todo esto está transformando el paisaje natural, borrando la distinción entre campo y ciudad. El panorama, sin embargo, no será tan sencillo para las autoridades federales. Las comunidades del sur del Distrito Federal tienen una historia de lucha en la defensa de sus áreas naturales. El Arco Sur pasa también por zonas de protección ecológica y para esto necesitarán cambios en el uso de suelo.

Fuente: Ecología Radical