Es muy agradable volver a imaginar la ciudad. Todos podemos empezar a imaginar las ciudades con una vivienda digna para todos y entonces podemos imaginar el transporte público asequible y de seguridad en las calles con hermosos árboles, parques con sombra fresca y acogedoras escuelas, clínicas, bibliotecas y clubes deportivos. Podemos imaginar las ciudades donde se respeta la humanidad de todos y donde cuenta con todo el mundo. Es muy agradable de imaginar una ciudad donde nadie tiene que vivir como un cerdo en el lodo, donde todo el mundo está a salvo de los incendios, el abuso, las redadas policiales, desconexiones, los desalojos y ataques políticos.