Ixtayutla y Paso de la Reyna

Los proyectos hidroeléctricos en el Río Verde

 


 

Según datos de la Comisión Federal de Electricidad, ubican a dos proyectos hidroeléctricos sobre el río verde bajo la denominación Ixtayutla y Paso de la Reina. El primero se ubicaría en territorio del Ejido de San Lucas Atoyaquillo, Municipio de Santiago Ixtayutla, Distrito de Jamiltepec, con una capacidad estimada de 900 MW de potencia y está catalogado como factible. El segundo se ubica en la Agencia Municipal de Paso de la Reina, Municipio de Santiago Jamiltepec y Distrito del mismo nombre, igualmente lo anuncia como factible. El proyecto hidroeléctrico Paso de la Reina, está siendo operado en su etapa de estudios de factibilidad por la Comisión Federal de Electricidad bajo la denominación oficial de: “Aprovechamiento Hidráulico de Usos Múltiples Paso de la Reina”. El proyecto advierte la construcción de una cortina de enrocamiento con cara de concreto de 195 metros de altura, que ocasionará un lago artificial de 1,958 hectáreas, con una capacidad de almacenamiento de agua de 1,278 millones de m3, para tener una capacidad instalada de 510 MW de potencia. El área de afectación del proyecto de manera directa son más de 39 comunidades y 6 Municipios: Santiago Jamiltepec; Santiago Ixtayutla; Tataltepec de Valdés; Santiago Tetepec; Santa Cruz Zenzontepec y, Villa de Melchor Ocampo.

 

Los impactos que generan las presas hidroeléctricas

 

La electricidad que producen las presas hidroeléctricas, no precisamente es una energía renovable. Su vida útil es de 50 años y se reduce en medida de los problemas de sedimento que sufren y por otro lado producen gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global y alteran los ecosistemas de su entorno, además desaparecen especies de flora y fauna en riesgo de extinción. El desmantelamiento de las presas después de su vida útil, tiene los mismos impactos que durante su construcción y los gobiernos no garantizan los costos de desmantelamiento, así como las medidas para mitigar dichos impactos.
 

En lo general los promotores de los proyectos hidroeléctricos, minimizan las afectaciones y exageran los beneficios, los ofertan como la forma de incorporar al “desarrollo” a los pueblos y con el pretexto de reducir la pobreza comprometen obras de infraestructura social como energía eléctrica, proyectos productivos, construcción y rehabilitación de caminos, pavimentación de calles, construcción de escuelas, clínicas de salud, programas de vivienda, etc. Promesas que siempre se incumplen o quedan muy lejos de las expectativas de la población afectada.

 

Para más información sobre esta lucha, consulta este sitio:
http://pasodelareina.org/