Supervía Poniente

La Supervía Poniente de la Ciudad de México

 

 

El problema de movilidad es cada día más grande en la Ciudad de México. Toda obra pública tiene beneficiados y afectados, pero ¿quiénes son, cuántos son y dónde están estos beneficiados y afectados? es una decisión política.

 

¿Quiénes son los beneficiados de la Supervía?

 

   1. Las empresas constructoras: OHL, empresa española con inversiones en Brasil, Argentina, Perú y México. Construyó el segundo piso de la zona metropolitana del Estado de México.

 

   2. Las empresas inmobiliarias: Constructora Atco e Inmobiliaria COPRI, empresas con inversiones y desarrollos en Santa Fé, como Cumbres de Santa Fé.

 

   3. Los políticos que se inventan sus beneficios y ven esta obra como su primer acto de campaña: “Con cemento, hacen campaña”.

 

   4. Los ciudadanos que se movilizan en coche entre el Sur de la Ciudad a Santa Fé y pueden pagar una cuota de $28 por cada viaje ($56 al día, equivalente al salario mínimo).

 

¿Quiénes son los afectados de la Supervía?

 

   1. Los vecinos cuyas casas son expropiadas y son obligados a mudarse, dejar sus familias y amistades e incluso conseguir un nuevo empleo.

 

   2. Los vecinos cuyos barrios sufren por el mayor tráfico y ruido, y el aislamiento en el que viven.

 

   3. La naturaleza y los recursos naturales que son destruidos por que las obras pasen.

 

   4. Todos los que viven en la Ciudad, porque si se destruyen las barrancas del Sur Poniente el agua no se infiltra al acuífero, se hunde, se inunda y hay menos agua.

 

Cuando los costos sociales y ambientales son más grandes que los beneficios, ¿por qué empeñarse en hacerlas? Los costos de estas obras se ven en el mediano y largo plazo: Cuando estos gobernantes ya se fueron. Y los ciudadanos sufrimos la falta de agua, el mayor congestionamiento de tráfico, la urbanización de colonias más lejanas.Los costos se socializan, mientras que las ganancias son privadas.

 

¿Qué proponemos?

 

    * Lo importante no es mover coches, sino personas. Por ello, expandir las alternativas de transporte público de calidad (Metrobus por Constituyentes o por Luis Cabrera). Si se construyen más vías donde NO hay opciones de transporte público, habrá más congestionamiento.

 

    * Conservar las áreas naturales y barrancas, que permiten la infiltración del agua al acuífero, previenen inundaciones y hundimientos. Nos ahorran traer agua de otras cuencas (Cutzamala, por ejemplo) y construir costosas obras de drenaje profundo.

 

    * Limitar el crecimiento horizontal de la Ciudad: no expandir más los desarrollos inmobiliarios, que después demandan más servicios y vías de comunicación, mientras el centro que cuenta con esta infraestructura se despobla.

 
Para consultar más información sobre esta lucha:
 

http://www.procontreras.org/
 

http://ciudadpedestre.wordpress.com/2010/05/06/4-mitos-de-la-supervia-poniente/